Aclarar laconfusión

¿Que es el Coaching?

El coaching es una metodología que mejora y potencia las cualidades empresariales y personales. La meta final es conseguir que la persona disponga de más recursos. A mayor número de recursos más cercano es el logro de las metas o propósitos.

Es un conjunto de habilidades y competencias que te ayudan a mirar y ver de forma diferente a como lo hacemos normalmente, a mejorar tu forma de comunicarte y a profundizar sobre ti mismo.

El coaching es el arte de trabajar con los demás para que obtengan resultados fuera de lo común. Genera nuevas posibilidades de acción y permite la obtención de resultados extraordinarios.

Es mucho más que una herramienta para la gestión, es un modo de ser y de hacer las cosas de manera cotidiana, lo que lo convierte en una herramienta eficaz en la gestión de empresas y de valor incalculable en el desarrollo personal para obtener metas tanto personales como profesionales, poniendo el foco en las potencialidades y creando una visión motivadora hacia el futuro como base principal del proceso.

Ese trabajo se desarrolla entre dos puntos de inflexión, por un lado tomar conciencia del presente, el aquí y el ahora; por otro proyectar un futuro deseado, creíble y retador. Precisamente el tránsito de una situación a la otra es donde se produce la transformación de la persona.

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es dibujar ese objetivo desde la conciencia, ya que esta permitirá diferenciar entre aquello alcanzable y medible y aquello que no lo es. Una meta bien definida conlleva un plan de trabajo resolutivo, facilitando la consecución de la misma.

¿Beneficios reportados por un proceso de coaching?

Estos son algunos de los beneficios que tú obtienes viviendo un proceso de coaching:

- Vivir del modo que deseas

- Encontrar dirección en tu vida

- Reconocer las cosas que te motivan y las que te frenan

- Aprender a cambiar tu forma de pensar para poder cambiar tu entorno

- Extraer lo positivo de todas las circunstancias

- Establecer relaciones de ganar/ganar

- Conocer tus puntos fuertes y los débiles

- Mejorar las relaciones personales y laborales

- Aumentar tus habilidades y enfocarlas para conseguir tus objetivos

- Manejarte y disfrutar los procesos de cambio

- Equilibrio de los diferentes roles de tu vida

- Reducir la sensación de estrés

- Aprender a manejar tus emociones

- Manejar tu tiempo eficientemente

- Mejorar tu forma de comunicar.

Y lo más importante, conducirte por la vida sintiéndote en consonancia con tus valores personales.

Nuestro valor añadido.

Te ofrecemos encontrar tu guía, tu faro interior, tu versión mejorada, tener la oportunidad, al igual que nosotros, de vivir ya del modo que deseas.

Nuestros perfiles nos permiten englobar desde el coaching personal aplicando nuestra propia experiencia de cambio, hasta el coaching para empresas y equipos, bajo nuestro conocimiento profesional de entornos tan diversos como las PYMES, autónomos y multinacionales, proporcionándonos una visión global sobre qué puede aportarte el coaching, a ti, a tu empresa o negocio e incluso a la sociedad.

Creamos la vida en cada paso, te animamos a crear la tuya.

¿Qué no es el coaching?

Cada día continuamos encontrando dudas, preguntas e incluso definiciones erróneas del coaching y del coach en diversos entornos, incluidos los medios de mayor audiencia, esta es la razón que nos mueve a incidir sobre estas diferencias a pesar de parecer repetitivos.

No es terapia: No indaga en el pasado para descubrir porque pasó tal o cual cosa e intentar arreglar lo que fue.

Sí pone el foco en las potencialidades y crear hacia el futuro

No es consultoría: No aporta metodología externa, no aconseja mitologías, ni analiza las empresas desde una óptica de maestro

Despierta los potenciales personales y grupales.

No es mentoring: No aporta experiencia en los diferentes trabajos

Sí trabaja con lo que el cliente aporta.

No es formación: No implica transferir conocimientos. Puede proponer tomar formación complementaria.

La labor del coach

Al ser una metodología nueva y sobre todo muy introducida en las empresas se le ha llegado a tildar de muy materialista al tomar como base casi siempre una meta, un objetivo.

Y bien, ¿cómo vamos a saber donde queremos ir si no lo pensamos antes? Si no lo proyectamos, dejamos al azar lo más importante de nuestras propias vidas, nuestros deseos no conseguidos nos mantienen en una espiral sin evolución posible. Esta cárcel del deseo es una de las grandes parálisis de nuestra sociedad.

Si no nos preparamos convenientemente, los fantasmas y proyecciones terminarán por aparecer y la frustación inundará nuestra vida, nuestra profesión, etc.

Desde donde lo hagamos, lo material o lo transpersonal será elección y responsabilidad del cliente no del COACH. Ya que la libertad de elegir esta presente en todas las sesiones de coaching. Aunque el coach indagará con sus preguntas más allá de los planos más visibles del individuo, para profundizar lo más posible, hasta donde el cliente le deje llegar.

Nuestra labor es permitirle ver qué se esconde tras su comportamiento y que no pierda el horizonte (la meta), sin forzar, como un avisador para que el cliente disponga de mayor información a la hora de elegir.

Nosotros estamos para apoyar, pues somos su mejor admirador. Ahora bien, es el cliente quien tiene la responsabilidad de realizar acciones y conseguir aquello que desea, porque somos el bastón que permite al cliente apoyarse, si bien no somos su cabeza para dar la orden de caminar ni sus piernas para hacerlo.

Si un empresario decide que quiere aumentar sus ventas, el coach se asegurará que esto es posible, pues la toma de consciencia de la realidad en la que vive es otra de las pautas importantes en las sesiones de coaching .

Nuestra responsabilidad como coach es acompañarle donde el quiera ir no invadiendo su espacio con nuestras creencias, juicios, valores o experiencias. Como decíamos, una vez que sabe dónde quiere ir y que eso es posible, será él quien dará los pasos. El coach sólo le abre las puertas de sus propias limitaciones con las técnicas adecuadas, situando al cliente como otro observador viéndose a sí mismo. Las diferentes perspectivas de una situación cambia, amplía y mejora su realidad.